Santa María del Mar
Cuando recorremos el Barrio de la Ribera, el antiguo barrio de mercaderes de Barcelona, con su laberinto de callejuelas, lleno de artesanos y gremios que muestran el aspecto de ciudad del ocio, del diseño y de la moda, notamos que casi todos los caminos conducen a la Basílica de Santa María del Mar, sin dudas la obra maestra del gótico catalán que identifica a La Ribera y a Barcelona.
Para muchos, Santa María del Mar es considerada la Catedral del Mar, también la conocen como Catedral de la Ribera. Sin dudas es uno de los ejemplos más perfectos del estilo gótico por la armonía y proporciones del conjunto arquitectónico. Es una obra dirigida por el arquitecto Berenguer de Montagut con motivo de la conquista de Cerdeña que completó el domino catalán en el Mediterráneo. Existen datos del año 998 que hacen referencia a esta iglesia, sin embargo la construcción actual recién comenzó en el 1329.
Su belleza exterior muestra un aspecto robusto y macizo en el que dominan las líneas rectas, es la única iglesia gótica catalana perfectamente acabada, sino sólo hay que observar su fachada con los caracteres propios del estilo.
Teniendo en cuenta que en la época de su construcción este tipo de obras demandaba no menos de un siglo, tiempo en el que frecuentemente se introducían cambios que modificaban su concepción original, la Iglesia de Santa María del Mar representa una llamativa excepción. Construida en 55 años, de 1329 a 1384, el estilo catalán puro se conservó hasta su finalización.
El interior de la iglesia está compuesto por tres naves, la central sobresale por su gran altura y columnas majestuosas. La acústica del edificio es magnífica y se aprovecha en más de una oportunidad para celebrar conciertos de jazz y música clásica.
Las ventanas con vidrieras juegan un papel importante en la iluminación contribuyendo en la creación de un efecto de levitación y ligereza sublimes.
En el suelo hay sepulcros particulares, también de cofradías y gremios que existieron en la Edad Media en Barcelona.





