Economia de Barcelona

Barcelona ha sido durante mucho tiempo una ciudad industrial por excelencia. En la actualidad las fábricas se han ido desplazando hacia la periferia, lo cual ha permitido reconvertir de forma paulatina los antiguos barrios industriales en nuevas zonas residenciales y de servicio.

Los sectores industriales más representativos de la economía en la ciudad de Barcelona son las industrias textil, química, farmacéutica, automovilística, electrónica y de imprenta. En lo atinente a la prestación de servicios, Barcelona se destaca por sus actividades logísticas, editoriales e informáticas.

La Fira, feria de Barcelona, organiza numerosas e importantes exposiciones y salones, algunos de los cuales se encuentran entre los más importantes del mundo. Este hecho convierte a la ciudad en una de las ferias más relevantes de Europa y primera de España con más de 3,5 millones de visitantes anuales.

El puerto de Barcelona es uno de los primeros del Mediterráneo en tonelaje de mercancías y en número de contenedores así como en barcos de cruceros que recalan en la ciudad. Todavía hoy, a pesar del crecimiento de otras áreas económicas, el puerto es uno de los motores de crecimiento de Barcelona.

En tanto, la otra vía de comunicación que se destaca y es relevante para la economía de Barcelona es la que pasa a través del aeropuerto El Prat. Durante 2008, esta terminal aérea tuvo un movimiento de más de 30 millones de pasajeros, ubicándolo como el segundo en tráfico en todo el país ibérico.

En nuestros días, sin embargo, y con el desplazamiento de las factorías hacia las afueras, en su seno han crecido las actividades vinculadas con la restauración y, muy especialmente, el turismo. Éste último se ha visto fortalecido por una política de refuerzo de las vías de comunicación, como el caso del aeropuerto que se ha orientado a captar vuelos internacionales en lugar de los llamados “low cost”, buscando claramente un perfil de pasajero con un mayor poder adquisitivo. Otro ejemplo es la reciente inauguración, durante 2008, de una línea ferroviaria de alta velocidad en Madrid y Barcelona que, a su vez, será prolongada hasta conectar con la red francesa. Este enlace representa una clara ventaja logística para el reparto de mercancías para toda la comunidad europea, que podrá ingresar sus mercancías a través del puerto de Barcelona.

Mirando al futuro
A pesar de las políticas adoptadas, durante la última parte del siglo XX, la ciudad de Barcelona perdió terreno económico a manos de Madrid. Ante este panorama, desde el sector público se inició un programa para desarrollar una nueva economía, propia de la Sociedad del Conocimiento. De esta manera, se crearon parques de investigación con énfasis en el campo de la biomedicina y la biotecnología, y brindando soporte y asistencia a empresas tecnológicas como la aeroespacial y nanotecnología. Aún más, se creó el distrito 22@. Éste es un barrio transformado en distrito comercial enfocado por completo a las nuevas tecnologías, con infraestructuras de comunicación de punta, con el objetivo de atraer inversiones de todo el mundo.